La ingeniería, pionera en Sevilla TechPark, inaugura instalaciones en Minnesota con el objetivo de atender la creciente demanda del sector y fortalecer el ecosistema microeléctrico
Fuente: El Conciso (Angélico Ruiz)
Alter Technology, cuya actividad principal se concentra en Sevilla TechPark, ha dado un nuevo paso en su expansión internacional con la apertura de un avanzado centro de pruebas de semiconductores en Plymouth (Minnesota). La nueva sede, operada por Alter Technology US, inició su actividad el pasado 1 de octubre de 2025 y fue inaugurada oficialmente este martes. Para su puesta en marcha contó con financiación del Minnesota Investment Fund y del Minnesota Job Creation Fund.
Con esta apuesta, la filial del TÜV Nord Group busca responder al creciente volumen de servicios OSAT, es decir, de montajes y pruebas de semiconductores, que exige el mercado estadounidense.
Las instalaciones cuentan con una superficie de 14.000 metros cuadrados, incluyendo una sala limpia de clase 10.000, que cuenta con 4.000 metros cuadrados equipados con equipos de prueba de última generación. Desde ese enclave, la compañía aspira a posicionarse como proveedor de referencia en servicios críticos como pruebas de obleas, ensayos finales, selección y calificación, así como de análisis tecnológico y pruebas de radiación.
Además, como empresa registrada en el DDTC IAR, Alter US está capacitada para ofrecer soluciones personalizadas para semiconductores y ASIC destinados a industrias sensibles como la defensa, la aeronáutica, la medicina, la fotónica o la conversión de energía.
Para Luis Gómez, director general de Alter, la elección de Minnesota responde a una estrategia clara: «Minnesota encaja perfectamente con nuestros planes de centrarnos en componentes microelectrónicos complejos en mercados de alta fiabilidad y volumen medio. Estamos deseando aprovechar nuestra amplia experiencia en nuestras sedes europeas, lo que beneficiará significativamente a nuestros clientes estadounidenses», subraya.
La nueva base en Plymouth se instala en un momento clave para la industria estadounidense, impulsada por la demanda derivada del embalaje avanzado, la inteligencia artificial, la fotónica y el estímulo a la fabricación nacional de chips promovido por la Ley de Chips. En un escenario donde los diseños son cada vez más complejos y las exigencias de fiabilidad aumentan, las pruebas finales han adquirido un papel decisivo para garantizar la calidad del producto y la estabilidad de la cadena de suministro.
